La serie Yakuza/Like a Dragon, si bien amplía su atractivo a jugadoras más jóvenes y femeninas, sigue firmemente comprometida con su identidad central: hombres de mediana edad que participan en actividades de mediana edad con las que se puede identificar. Este compromiso, reiterado por el director Ryosuke Horii en una entrevista con AUTOMATON, enfatiza el encanto único de la serie. A pesar de un aumento significativo de fans femeninas, los desarrolladores tienen la intención de evitar alterar la narrativa para atender a esta audiencia más amplia, priorizando la representación auténtica de las experiencias cotidianas de los hombres de mediana edad.
Horii y el planificador principal Hirotaka Chiba creen que la originalidad de la serie proviene de la "humanidad" inherente al representar las luchas y peculiaridades de los hombres de mediana edad, estableciendo paralelos con las propias vidas de los jugadores. Esta representación identificable, ejemplificada por la afición del protagonista Ichiban Kasuga por Dragon Quest y sus frecuentes quejas sobre el dolor de espalda, fomenta una fuerte conexión entre los personajes y la audiencia. Los desarrolladores ven esto como un elemento clave de la naturaleza atractiva del juego.
Este enfoque en una perspectiva masculina no es una decisión reciente. En una entrevista de Famitsu de 2016, el creador de la serie Toshihiro Nagoshi reconoció el aumento de jugadoras (aproximadamente un 20% en ese momento), pero reafirmó el diseño central de la serie para una audiencia principalmente masculina. Destacó la importancia de mantener la visión creativa sin comprometerla demasiado para adaptarse a una población más amplia.
Sin embargo, este compromiso con un grupo demográfico específico ha generado críticas. Han surgido preocupaciones con respecto a la representación de las mujeres en la serie, y algunos fanáticos señalaron la prevalencia de tropos sexistas y la frecuente cosificación de los personajes femeninos. El número limitado de papeles femeninos importantes y el uso persistente de comentarios sugerentes o sexuales dirigidos a personajes femeninos por parte de protagonistas masculinos han alimentado esta crítica. Si bien reconocen el progreso, muchos sienten que la serie aún se queda corta en su representación de las mujeres, relegándolas a menudo a roles estereotipados de damisela en apuros. Incluso el reciente Like a Dragon: Infinite Wealth, aunque elogiado por su calidad general (Game8 le otorgó un 92), no ha escapado completamente a estas críticas. Si bien los desarrolladores reconocen algunos casos divertidos en los que personajes masculinos interrumpen conversaciones femeninas, esto resalta el debate en curso sobre la representación femenina dentro de la narrativa de la franquicia. La serie, aunque avanza, todavía lucha por conciliar plenamente su identidad central con una representación más inclusiva de todos los géneros.